En este artículo
Qué es la terapia ABA, en pocas palabras: es un tratamiento que usa la ciencia del aprendizaje para enseñar habilidades útiles, como comunicarse, jugar o vestirse, y para reducir conductas que dificultan la vida diaria2, 3. Es uno de los apoyos más usados para niños con autismo, y la mayoría de los tratamientos con respaldo científico se basan en sus principios1. La investigación sugiere que puede ayudar, pero la calidad de los estudios todavía es limitada, y un buen programa debe adaptarse a tu hijo y a tu familia1, 4, 5.
¿Qué es la terapia ABA?
ABA son las siglas en inglés de Análisis Conductual Aplicado (Applied Behavior Analysis). Es una ciencia que usa principios del aprendizaje para mejorar la vida de las personas3. Estudia cómo el entorno influye en la conducta, evalúa antes de intervenir y toma decisiones con base en datos3.
En la práctica, el ABA anima las conductas que ayudan al niño y desanima las que le estorban, y mide el progreso de forma constante2. Una "conducta" no es solo portarse bien o mal. Pedir agua con palabras o con un gesto, esperar su turno o lavarse las manos también son conductas que se pueden enseñar.
El ABA no es una sola técnica. Hay estilos muy distintos:
- Enseñanza por ensayos discretos: el adulto da instrucciones paso a paso para enseñar una habilidad concreta, y premia la respuesta deseada2.
- Enfoques naturalistas: se enseña durante el juego y las rutinas diarias, siguiendo los intereses del niño. Un ejemplo es el entrenamiento de respuestas pivote (PRT), que se hace en un entorno natural en vez de un consultorio1, 2.
- Intervenciones conductuales naturalistas y del desarrollo (NDBI): combinan el ABA con lo que se sabe del desarrollo infantil. Se hacen en lugares naturales, el niño y el adulto comparten el control de la actividad, y se usan consecuencias naturales6. El Modelo Denver de Inicio Temprano, para niños de 12 a 48 meses, es uno de ellos, y en él padres y terapeutas usan el juego para enseñar2.
En Estados Unidos, la Junta de Certificación de Analistas de Conducta (BACB) certifica a quienes practican el ABA en tres niveles: técnico de conducta registrado (RBT), analista de conducta asistente (BCaBA) y analista de conducta (BCBA)3. Por lo general, los programas los diseña y supervisa un profesional certificado en análisis de conducta1.
Señales de un buen programa de ABA
No todos los programas de ABA son iguales. Estas son señales de que un programa va por buen camino:
- Empieza con una evaluación de las fortalezas y necesidades de tu hijo1, 3.
- Las metas se eligen contigo, y cuando es posible, con tu hijo. La Academia Americana de Pediatría (AAP) dice que el profesional decide junto con la familia y el niño qué habilidades trabajar1.
- Es individual. El tratamiento se adapta a la edad, las fortalezas y las dificultades de cada niño1.
- Te incluye. La AAP dice que los programas completos deben incluir a los padres, y que la familia debe participar en todas las decisiones1.
- Mide el progreso con datos y ajusta el plan cuando algo no funciona1, 3.
- Usa sobre todo el refuerzo positivo, es decir, premiar y motivar en vez de castigar7.
- Tu hijo se ve cómodo con sus terapeutas la mayor parte del tiempo.
Qué dice la investigación sobre la terapia ABA
La AAP señala que la mayoría de los tratamientos para el autismo con respaldo científico se basan en principios del ABA1. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) dicen que los enfoques conductuales son los que tienen más evidencia para tratar los síntomas del autismo2.
Aun así, hay que mirar la calidad de esa evidencia. Una revisión Cochrane estudió la intervención conductual intensiva temprana (EIBI), un tipo de ABA de muchas horas por semana para niños pequeños4. Solo encontró 5 estudios, y apenas uno era un ensayo aleatorizado4. Hubo mejoras en la conducta adaptativa, que son las destrezas para la vida diaria, pero la calidad de la evidencia fue baja. Para la severidad de los síntomas del autismo, fue muy baja4.
Un análisis más grande, publicado en 2023, reunió 252 estudios de intervenciones para niños pequeños con autismo5. Encontró que varios tipos de intervención tienen efectos positivos, pero en áreas distintas. Las intervenciones conductuales mejoraron las habilidades socioemocionales o las conductas difíciles. Las naturalistas (NDBI) se asociaron con avances en lenguaje, juego, comunicación social y conducta adaptativa5. Los autores también advierten que muchos estudios son de baja calidad y que casi nunca se vigilaron bien los posibles efectos negativos5.
Las críticas de adultos autistas
Algunos adultos autistas y activistas de la neurodiversidad han expresado preocupaciones serias sobre el ABA7. En un estudio pequeño, 10 adultos autistas recordaron su ABA de la infancia, y la mayoría lo describió como una experiencia dañina8. Por ser tan pequeño, el estudio no permite sacar conclusiones generales, pero sí muestra experiencias que vale la pena escuchar8.
Las críticas más comunes son7:
- El uso de castigos en programas antiguos, incluso castigos físicos.
- Programas rígidos, con unas 40 horas por semana para todos los niños.
- Tratar de eliminar conductas que no hacen daño, como aletear las manos o mecerse.
- Elegir metas sin preguntarle a la persona autista.
Incluso autores que defienden el ABA reconocen que algunas de estas críticas son válidas. Recomiendan dar prioridad al refuerzo positivo, decidir las horas según cada niño, incluir a la persona o a su familia al elegir las metas y medir la calidad de vida, no solo las conductas7.
Qué puedes hacer en casa
- Observa qué le gusta a tu hijo. Sus juegos, canciones y objetos favoritos son una gran herramienta. Los enfoques naturalistas aprovechan esos intereses para enseñar2, 6.
- Piensa en tus metas. Anota tres cosas que harían más fácil la vida de tu hijo y de tu familia, como pedir ayuda, dormir mejor o ir al supermercado con calma. Llévalas a la primera reunión.
- Prepara tus preguntas. Por ejemplo: ¿Quién diseña y supervisa el plan? ¿Cómo deciden las metas? ¿Cómo voy a participar? ¿Qué hacen si mi hijo se molesta en una sesión? ¿Cómo miden el progreso?
- Practica en la rutina. Pide al equipo que te enseñe cómo apoyar las mismas habilidades durante la comida, el baño o el juego. Los programas deben incluir a los padres1.
- Escucha a tu hijo. Fíjate en cómo se siente antes y después de las sesiones. Su bienestar es una señal importante.
- Cuida de ti. Criar a un niño con necesidades especiales puede ser agotador. Pedir apoyo para ti también ayuda a tu hijo.
Cuándo buscar ayuda
Habla con el pediatra o con un especialista si:
- Tu hijo no habla, no señala o no responde a su nombre como otros niños de su edad.
- Te preocupa su desarrollo, su juego o su forma de relacionarse con otros.
- Tu hijo ya tiene un diagnóstico de autismo y todavía no recibe apoyo.
No necesitas esperar un diagnóstico definitivo para empezar a recibir servicios por un retraso del desarrollo1. Si tu hijo tiene menos de 3 años, puede recibir evaluación e intervención a través del programa de intervención temprana de tu estado1.
Si tu hijo ya está en ABA, habla con el equipo y considera pedir una segunda opinión si:
- No te dejan ver las sesiones o no te explican el plan.
- Las metas no tienen sentido para tu hijo o tu familia.
- Tu hijo se angustia mucho antes o durante las sesiones, una y otra vez.
- Pasan los meses y los datos no muestran ningún avance.
Para leer más en español, consulta la página de los CDC sobre tratamientos para el autismo.
Cómo ayudamos en Healthy Solutions
En Healthy Solutions for Children and Families, nuestra terapia ABA empieza con una evaluación detallada y un plan individual, adaptado a las habilidades, los intereses y la situación de cada niño. Las metas de la familia pueden formar parte del plan, las sesiones pueden darse en casa, en la escuela o en la comunidad, y el progreso se revisa con la familia de forma regular. Si tienes preguntas sobre la terapia ABA o sobre tu seguro, escríbenos o revisa nuestra página de seguros y evaluaciones.
Investigado en fuentes de salud reconocidas y redactado por el equipo editorial de Healthy Solutions con apoyo de herramientas de inteligencia artificial. Es información general: no es un diagnóstico ni sustituye la atención de un profesional.
Fuentes
- Hyman SL, Levy SE, Myers SM; AAP Council on Children With Disabilities, Section on Developmental and Behavioral Pediatrics (2020). Identification, Evaluation, and Management of Children With Autism Spectrum Disorder. Pediatrics (American Academy of Pediatrics). DOI: 10.1542/peds.2019-3447.
- Centers for Disease Control and Prevention (2024). Treatment and Intervention for Autism Spectrum Disorder (Tratamientos e intervenciones para los trastornos del espectro autista). CDC.
- Behavior Analyst Certification Board (2026). BACB Fact Sheet. Behavior Analyst Certification Board (BACB).
- Reichow B, Hume K, Barton EE, Boyd BA (2018). Early intensive behavioral intervention (EIBI) for young children with autism spectrum disorders (ASD). Cochrane Database of Systematic Reviews. DOI: 10.1002/14651858.CD009260.pub3.
- Sandbank M, Bottema-Beutel K, Crowley LaPoint S, Feldman JI, Barrett DJ, Caldwell N, Dunham K, Crank J, Albarran S, Woynaroski T (2023). Autism intervention meta-analysis of early childhood studies (Project AIM): updated systematic review and secondary analysis. BMJ. DOI: 10.1136/bmj-2023-076733.
- Schreibman L, Dawson G, Stahmer AC, Landa R, Rogers SJ, McGee GG, Kasari C, Ingersoll B, Kaiser AP, Bruinsma Y, McNerney E, Wetherby A, Halladay A (2015). Naturalistic Developmental Behavioral Interventions: Empirically Validated Treatments for Autism Spectrum Disorder. Journal of Autism and Developmental Disorders. DOI: 10.1007/s10803-015-2407-8.
- Leaf JB, Cihon JH, Leaf R, McEachin J, Liu N, Russell N, Unumb L, Shapiro S, Khosrowshahi D (2022). Concerns About ABA-Based Intervention: An Evaluation and Recommendations. Journal of Autism and Developmental Disorders. DOI: 10.1007/s10803-021-05137-y.
- McGill O, Robinson A (2020). 'Recalling hidden harms': autistic experiences of childhood applied behavioural analysis (ABA). Advances in Autism. DOI: 10.1108/AIA-04-2020-0025.
