La atención es la clave para poder registrar la información de nuestro entorno y almacenarla. Es el paso anterior a memorizar, y si no somos capaces de atender, entonces nuestra capacidad de generar recuerdos se verá comprometida.
Existen varios trastornos y condiciones de salud que están relacionados con el déficit atencional. Entre ellos, el que está más directamente relacionado es el TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad). Pero existen otras condiciones, como la esquizofrenia, el alzhéimer y la depresión, entre otras, que pueden afectar el estado de alerta o la atención.
Muchas veces nuestra capacidad para atender a los estímulos se ve reducida por circunstancias tales como el estrés, el cansancio o la ansiedad.
Algunos tips para mejorar la capacidad de atención y así poder ser más eficaz en el desarrollo de las tareas diarias:
- Practicar deporte se ha revelado como uno de los mejores hábitos, ya que es un factor protector contra diversas enfermedades.
- Es importante que en tu lugar de trabajo o estudio no existan muchos estímulos que puedan distraerte. Es recomendable que no estén a tu alcance distractores como el teléfono móvil. Una buena solución podría ser apagarlo o ponerlo en “modo avión” mientras estás realizando una tarea concreta.
- Las personas no tenemos la capacidad de focalizar nuestra atención durante 8 horas seguidas; es imposible, aunque el tiempo de rendimiento óptimo puede variar de unas personas a otras. Se recomiendan 2 pausas de 15 a 20 minutos durante la jornada laboral.
- Es aconsejable programar el día de trabajo intercalando tareas diferentes para no acabar realizándolas de manera automática. Así no disminuye el interés y podrás mejorar tu atención. Cuando prestamos atención a una misma tarea o a un mismo estímulo por un tiempo prolongado, nos aburrimos y el rendimiento baja.
- Es importante tener en cuenta el concepto de higiene del sueño. Se trata de optimizar la forma en la que nos acostamos para conciliar el sueño y obtener un descanso reparador. Por ejemplo, utilizar la cama solo para dormir y no para ver la televisión, no acostarse con el estómago vacío, practicar ejercicios de relajación antes de acostarse, etc.
- Focaliza tu atención. Estar centrado en una tarea y no realizar varias a la vez es mejor para mejorar el rendimiento. Programa las tareas del día, estimando el tiempo que te va a llevar cada una de ellas e intentando cumplirlo. Una buena costumbre es que todos los días, antes de comenzar a trabajar, escribas en un papel todo lo que tienes que hacer y el tiempo estimado que te va a llevar hacerlo.
Publicado originalmente el 1 de octubre de 2021 en el blog de Healthy Solutions. Es información general y no sustituye la atención profesional.



